Como parte de nuestro acompañamiento a los subcontratos de formalización minera compartimos con representantes legales de ocho unidades mineras una visita a la planta Quintana en el municipio de Remedios, una aliada de la comercializadora internacional Colombian Mint.
El objetivo fue conocer de cerca el proceso de compra del mineral, desde su recepción hasta su beneficio, identificando cada etapa de la cadena productiva y las oportunidades que se generan en el proceso, todo con el propósito de fortalecer la competitividad de estas unidades.
Este tipo de espacios es clave, ya que facilita el intercambio de conocimientos y fortalece el relacionamiento entre las unidades mineras y el proceso de comercialización, abriendo nuevas posibilidades para su crecimiento y desarrollo.
Siguiendo con el compromiso de socializar la Modificación de nuestra Licencia Ambiental, nos sentamos a conversar con un grupo de empresas mineras formalizadas para contarles cómo va el proceso y cuáles son sus desafíos particulares.
En este encuentro conocieron los impactos que traerá esta modificación, sobre todo ahora que estamos en Momento 3, con información clara que podrán tener en cuenta dentro de sus planes de manejo, y así mismo, coordinar entre todos las acciones para enfrentar y manejar los impactos.
En la jornada participaron 8 unidades mineras ubicadas en el municipio de Yolombó , vereda La María, El Balsal, San Joaquín, estas últimas del municipio de San Roque. La invitación se hizo teniendo en cuenta el mapa de impactos del componente ambiental, para que quienes están directamente en las áreas relacionadas pudieran informarse, preguntar y aclarar todas las dudas.
Tuvimos un encuentro en el que conversamos e hicimos un balance de lo logrado durante el año, además de los aprendizajes adquiridos.
En el evento nos acompañaron 15 subcontratos y 70 mineros formalizados, personas que han creído en el proceso para entregar valor a sus empresas y generar progreso a sus familias y comunidad.
Se destacó en dicho espacio que la formalización minera permite que las empresas sean más competitivas, más ordenadas y más responsables con lo social y ambiental, lo que se traduce en bienestar, empleo con mejor calidad de vida para las familias mineras en el territorio.
“La formalidad nos ha llevado a constituir mayor oportunidad de empleo con la comunidad, que las personas tengan acceso a una seguridad social, que antes eso no se veía en la región”, apuntó Gisela Morales, representante Sociedad La Calimeña S.A.S.
La minería está cambiando y, con ella, la manera cómo entendemos el desarrollo en las regiones. Ese fue justamente el mensaje central del Primer Congreso Internacional de Minería Regenerativa, realizado en Sabaneta, un espacio que reunió a empresas, instituciones, academia, organizaciones sociales y comunidades que hoy le apuestan a una minería distinta: que opera, restaura y devuelve valor al territorio.
La minería regenerativa propone algo fundamental: la mediana y la pequeña minería sí pueden coexistir en un mismo territorio y trabajar juntas para promover actividades sociales y ambientales que fortalezcan el desarrollo sostenible.
En este camino como empresa hemos sido parte activa y trabajamos de forma articulada entre sector público, privado y sociedad civil. “Este modelo permite avanzar en la formalización minera, creemos en la coexistencia y en que juntos somos comunidad”, afirmó Juan David Ramírez, nuestro gerente de Sostenibilidad.
Restaurar sí es posible
El profesor José Ignacio Barrera Cataño, de la Universidad Javeriana, con amplia experiencia en restauración ecológica, recordó en el evento que los territorios intervenidos por la actividad minera pueden recuperarse e integrarse nuevamente al paisaje si se gestionan de forma adecuada.
“La recuperación es posible en la medida en que las comunidades se apropien de los proyectos. Cuando las empresas entregan esas tierras, son las comunidades quienes deben usarlas de manera sostenible en el tiempo”, explicó.
Liliana María Taborda, directora de Corantioquia, resaltó algo que atraviesa todo este modelo: la importancia de una minería bien hecha, con propósito y comprometida con la protección de los recursos naturales renovables.
Terminamos el año recibiendo tres reconocimientos a nuestra labor y a nuestro compromiso con las comunidades, nuestros colaboradores y el territorio.
El martes 13 de diciembre de 2022, la Gobernación de Antioquia, a través de su Secretaría de Minas, nos entregó por cuarta vez el Sello Social de la Minería en Antioquia, en la categoría Proyectos en Etapa de Exploración o Construcción y Montaje. Nos reconoció el compromiso social y ambiental, y el aporte que hacemos desde Gramalote para la transformación positiva del territorio. Para la Gobernación de Antioquia la labor que hacemos en Gramalote es un buen ejemplo para compartir.
El primero de diciembre, gracias a nuestro compromiso con la sostenibilidad del territorio que nos acoge, la autoridad ambiental Cornare nos entregó el reconocimiento Progresa 2022, en la categoría Hacia el Liderazgo.
Además, la Secretaría de la Mujeres de la Gobernación de Antioquia nos reconoció porque con nuestras acciones hacemos parte la Ruta de la Equidad Laboral.
Gramalote, una oportunidad de oro.
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Conectamos a la comunidad con el Taller Acuerdo de Escazú