En los procesos mineros, una de las actividades más importantes para planear y construir de manera segura es la perforación del suelo. Estas labores nos permiten conocer sus características y entender cómo se comportará el terreno antes de desarrollar cualquier tipo de infraestructura.
En el Proyecto Gramalote realizamos diferentes tipos de perforaciones, entre ellas la perforación geotécnica para infraestructura, una técnica especializada que permite reconocer las propiedades físicas y mecánicas del terreno mediante la extracción de muestras de suelo o roca.
Para este proceso empleamos equipos de perforación livianos, que funcionan mediante sistemas de rotación y percusión, lo que permite obtener información precisa del subsuelo sin generar intervenciones excesivas en el entorno.
“Este método consiste en perforar el suelo con una cuchara partida, golpeándola hasta obtener una muestra representativa. Así evaluamos la resistencia del terreno donde se construirá”, explica Gabriel Tabares, geólogo de Gramalote.
Profundidad y precisión según cada necesidad
Las perforaciones pueden ser superficiales, de pocos metros, o alcanzar mayores profundidades, dependiendo del tipo de estructura que se proyecte construir. En todos los casos utilizamos equipos de alta precisión que nos permiten obtener información confiable sobre la composición del terreno.
Estas perforaciones no solo permiten extraer muestras, sino también analizar la dinámica del suelo y su composición. Con esta información es posible anticiparnos cómo reaccionará el terreno frente a una estructura determinada, lo que resulta fundamental para garantizar estabilidad y seguridad.
Al compartir esta información buscamos que la comunidad conozca mejor las actividades que se realizamos en terreno y además comprenda la importancia de estudiar el suelo antes de construir cualquier infraestructura.





